Pollo al horno con higos y manzana.


Todos lo conocían en el barrio. En la panadería lo esperaban todos los días a la misma hora, nunca en todo los años que vivía allí había faltado ni un solo día.

Solía hacer casi siempre las mismas cosas, tenia los días organizados, pero últimamente los vecinos lo veían un poco distraído, Adrián había sido siempre un reloj y además siempre ayudaba a quien lo necesitaba: le subía la compra a doña Teresa (la anciana de sexto), ayudaba a cruzar a niños y mayores...

Ahora iba como si fuera un autómata, sonreía, hablaba con todo el mundo e incluso seguía ayudando a quien lo necesitase pero no era lo mismo, pensaba que nadie notaba la diferencia pero no era así, aunque nadie se lo dijese, todo el mundo lo miraba extrañado.

Una mañana como cualquier otra, se levantó y salió al por el pan como todos los días. Esa mañana, de vuelta a casa, sintió que no tenía ganas de volver, que le apetecía dar un largo paseo sin rumbo, no tenía muchas cosas que hacer, además podían esperar.
Así anduvo sin rumbo fijo, sin pensar en el tiempo ni fijarse en lo que le rodeaba, sumido en sus pensamientos, un paso tras otro.

Se notó fatigado y se sentó en un banco del parque que estaba atravesando en ese momento, miró a su alrededor y no vio a nadie, respiró hondo y se sintió muy bien. Abrió los ojos y a su lado se había sentada una anciana muy risueña.

- Buenos días hijo mío!.

- Buenos días, señora.

- ¿Qué te aflige tanto para querer escapar?, le preguntó la anciana.

- No la entiendo, respondió él. ¿Como sabe que me aflige algo?.

- Por tu expresión, la manera de sentarte y por esa bolsa de pan que, cuando llegues a casa, estará tan duro que lo tendrás que tirar. No es de ninguna panadería de los alrededores, has andado mucho.

El la miró perplejo, miró a su alrededor, no sabía donde estaba ni lo que había andado.

La anciana lo miró con los ojos vidriosos por la edad, le cogió la mano, se la acarició con una ternura que le recorrió el cuerpo y le dijo:

- No te conozco pero sé que vives sin vivir, los demás son importantes, pero tu lo eres más. Te han tenido siempre que te han necesitado y ahora que los necesitas tu, no te atreves a decírselo, a pedir ayuda, a decir que no estás bien pero no tengas miedo, seguro que están preocupados por ti.

Adrián se levantó, le dio un beso a la anciana sin saber por qué y emprendió su regreso a casa. Aun no había andado tres pasos, se giró a mirar a la anciana y ya no estaba, no lo entendía pero en su interior comprendió lo que acababa de ocurrir.

Regresó a su barrio, donde estaba su gente que lo esperaba expectante con una sonrisa, se dio cuenta que no tenía que pasar por eso sólo, que no era malo demostrar flaquezas y así, uno a uno, día a día, fueron demostrándole su aprecio, apoyo y cariño. Adrián ya no se sentía sólo.


Cuando alguien se siente perdido, debe pedir ayuda, como hice yo en este caso no es nada importante, pero me había quedado bloqueada, disfruto muchísimo cocinando y me encanta escribir en este pequeño rincón, pero lo de ir compartiendo en los grupos y demás, me agota, me agota por qué luego no soy capaz de devolver las visitas, comentarios y me gusta que recibo.

Así que pedí ayuda, tengo unas cuantas recetas sin publicar y sin redactar, así que ayer puse la lista y la receta más votada fue esta que os presento hoy.

Doy las gracias a mis amigos por su colaboración y me vais a dejar que pida disculpas por no corresponder en muchas ocasiones como os merecéis, creerme cuando os digo que hoy por hoy no llego a todo y me causa malestar, pero este rinconcito no lo quiero dejar, otra vez, no. Aun no he podido contestar vuestros comentarios de la entrada anterior, estos días voy muy descentrada y con muchas cosas en la cabeza y pocas fuerzas, pero poco a poco todo se soluciona. Gracias.

Gracias por vuestro apoyo y comprensión y vamos a por esta sencilla receta que es lo que habéis venido a ver.


Ingredientes: (4 personas).

  • 1 pollo de 4 raciones.
  • 4 manzanas tipo golden.
  • 16 higos secos.
  • 150 ml de vino blanco.
  • 100 ml de caldo de pollo.
  • 50 ml de agua.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Mezcla de pimientas (popurrí).
  • Sal.
Preparación:
  1. Lavara y limpiar muy bien el pollo, salpimentar y colocar en una fuente con el fondo cubierto de agua, regar el pollo con aceite de oliva e introducir en el horno a 180º durante 20 minutos.
  2. Mientras, pelamos dos manzanas, limpiamos 8 higos secos y lo trituramos todo. Reservar.
  3. Sacamos el pollo del horno, le damos la vuelta, salpimentamos e introducimos al horno unos 10 minutos.
  4. En un bol grande mezclamos el vino blanco, el caldo de pollo y la picada de higos y manzana.
  5. Sacamos nuevamente el pollo, le damos la vuelta y con una cuchara vamos regando toda la superficie del pollo con la mezcla (No toda), se introduce en el horno nuevamente 15 minutos más o menos.
  6. Repetimos la operación por el otro lado.
  7. Mientras tanto, lavamos y partimos las otras dos manzanas en 8 trozos (no pelar) y limpiamos bien los 8 higos que nos quedan.
  8. Sacamos el pollo del horno y colocamos las manzanas a trozos y los higos en la salsa que se haya ido formando, así los higos se hidratarán y las manzanas se asarán.
  9. Volvemos a introducir la fuente en el horno y lo dejamos que termine de dorar por los dos lados y que el liquido se haya reducido.
  10. Servir regado con la salsa y acompañado con dos trozos de manzana y dos higos.
  11. La guarnición es a gustos, en casa para esta receta nos gusta acompañarlo de patatas asadas en el microondas con piel.



!!Espero que os guste!!.
Y no olvidéis que el mejor ingrediente, sois vosotros.
Gracias!.

14 comentarios

  1. Buenas tardes, Mercedes: Nos conocemos hace poco pero de todo corazón te digo que no hace falta que me devuelvas visitas ni comentarios ni nada. Paso por tu blog y tu cuenta de Instagram encantada por las cosas ricas que nos enseñas. Lo más importante de todo es que seas tú la que disfrutas con tu blog. Un besazo enormísimo!

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    1. Hola Isa, yo no devuelvo visitas, los que visito lo hago xq me gustan y lo hago con todo el cariño del mundo. Además soy de las que me leo toda la entrada completa, igual no me he sabido explicar bien, quiero visitar lo que me gusta, pero en este momento no llego a todo lo que me gustaría, estoy muy flojita de salud.
      Espero no haberte molestado.
      Un besazo preciosa.😘

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  2. ¡¡Hola Merche!! Hoy estoy de enhorabuena, porque además de poder ver la receta por la que voté, me encuentro con una bonita historia.
    Ay, el tiempo, que vuela y no da para todo, así es, por desgracia.
    Bueno, el que no devuelva visitas, no quiere decir que no vengamos de vez en cuando a verte y ver qué se cuece por aquí, ja, ja. Los miércoles es mi día libre, y lo dedico íntegramente al blog y a visitar los que me gustan, así que ¡¡cómo me iba a perder esta riquísima receta!!
    Me encantan los sabores agridulces, así que sólo el título de la receta ya me conquistó, pero ahora que he podido ver como se hace, aún me ha gustado mucho más. Besitos.

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    1. Hola Isa, me alegra que haya ganado tu receta elegida jeje, hay veces que me colapso, este mes ha sido duro de salud, quiero hacer muchas cosas, la cabeza me va para un sitio y el cuerpo no se mueve jeje, la gripe ha empeorado la situación, aunque en estos momentos que te estoy contestando ya estoy mejor.
      Y no se trata de devolver visitas, no sé si me he expresado mal, se trata de visitar lo que me me gusta que muchas veces me visita a mi.
      Todo un placer cada vez que clickeas mi cocina.
      Un besote

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  3. Merche tesoro, no te aflijas, la salud (física o mental) es lo primero, y esto no es más que un bonito entretenimiento al que cada vez le dedicamos más tiempo, hasta que llega el momento, como supongo te habrá pasado a ti, que nos saturamos, yo a veces (en mis largas noches de insomnio) sueño con lo que tengo que cocinar, escribir, publicar, comentar, visitar, ¡uf! que agotamiento, solo pensarlo ya me da dentera, jajaja... Pero en el fondo somos un poco "masoquistas" y no tenemos límites.
    Np hay problemas si no tienes tiempo, o ganas, o lo que sea, y si no puedes correspondernos como te gustaría, no pasa nada, que aquí no hay que fichar como en los trabajos; a mi personalmente me gusta venir a verte y buscar entre tus recetas, siempre eres un referente a tener en cuenta. Y aunque no me respondas a un comentario, no importa, lo que importa es que tu sepas lo que opino sobre tu post.
    Hoy te has superado, si yo fuera tú, estaría más que satisfecha, con este precioso relato corto que nos has narrado, cada día me tienes más "enamorada" de tu estilo, ¡¡qué bien lo haces chiquilla!!
    Tómate el tiempo que desees, y has lo que te plazca porque ese es el objetivo, ¡¡disfrutar!!
    Mil besos y achuchones y arriba los corazones preciosa.

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    1. Jeje, solo leerte ya me has estresado. ¿ Tanto hacemos?. Bien mirado es para volverse loco y encima x distracción, pues sí que estamos distraídas jeje.
      El problema es que quiero hacer más cosas de las que x motivos de salud muchas veces no puedo, he estado atravesando una gripe pero ahora ya estoy mejor, este mundo me encanta y me gusta disfrutarlo como la gente como tu se merece.
      Muchas gracias x estar ahí.
      Un besote preciosa

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  4. Hola, me gusta venir a este rinconcito , disfrutar de tus recetas , de leer lo que escribes y como lo transmites y
    No te preocupes por no poder llegar a todo , a todoas nos pasa, fíjate a la hora que estoy escribiendo el comentario y además yo también estoy n poco atrasado en poder contestar en mi blog. Pero sólo tenemos 24 horas y a veces quisiéramos 1000,jajajajaja!! Bueno , preciosa, un beso y encanatda con estos sabores agridulces de la receta de hoy, tan bueno, rico y espectacular!!

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    1. Me encanta cómo lo llamas, así lo llamo yo, mi rinconcito y aún me alegra más que te guste mi querida Elisa y sobre todo que entres en él.
      Muchas gracias.
      Un besazo

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  5. Con lo que me gustan los higos, seguro que la pruebo! Por cierto, antes de ayer hice el pollo con madarina y miel siguiendo tu receta y, aunque está mal que yo lo diga, me salió de rechupete :p Un beso guapa

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    1. Te aplaudo de la alegría que me has dado, siempre es un placer entrar en vuestra cocina y si encima os sale rico y mejora el original, alegría doble.
      Me alegra haberte librado de ese pollo que tenías por ahí suelto jeje.
      Gracias de corazón Lorena.
      Un besazo

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  6. Hola guapísima, tu receta es todo un lujo, me ha encantado, en cuanto pueda la hago. Ya sabes que no debes preocuparte, el Blog para las que no somos profesionales de esto nos sirve de distracción, entretenimiento, nunca debe ser una obligación. A veces, hay días que estás durante dos horas mirando y mirando blogs de compañeras y disfrutando de sus recetas, y hay días que no tienes tiempo o ,simplemente, haces otras cosas. Lo importante, es hacer siempre lo que te guste. Por cierto, escribes muy bien, eres una artista completa. Besos Merche.

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    1. Hola preciosa, ya sabes que no lo hago x obligación, me gustaría hacer más de lo que hago, disfruto cuando tengo un rato y visito vuestras cocina pero, hay temporadas que me saturo jeje, ya me conoces.
      Me alegra que te guste la receta.
      Un besote siempre querida amiga.

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  7. Muy buenas, no te ofusques porque no te alcanza el tiempo, eso nos pasa a tod@s, que quieres que te diga, se hace cuando se puede, se supone que esto lo hemos para disfrutar de ello, no para ser esclavas del blog.
    La historía, preciosa y la receta una delicía, ese pollo tiene que estar para chuparle hasta los huesos, buenísimo.
    Un beso.

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    1. Hola Azu, el problema es mío, solo mio, lo sé pero es que no lo puedo evitar, en fin tengo que vivir conmigo jeje.
      Muchas gracias x tu comprensión y me alegra que te guste todo.
      Un besote.

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